Planificar un mes por Europa en furgo y con un bebé

un mes en furgo por Europa

Te contamos nuestro plan organizativo para un viaje de un mes por Europa en furgo, nuestro próximo proyecto viajero. Si este verano planeas una ruta por el viejo continente ten en cuenta los siguientes aspectos y todos (bebés incluidos) disfrutaréis del viaje.

¿Cuándo comienzo a organizarme?

Quizás ahora es el mejor momento. Dos meses mínimo. Dan para mucho y comenzar con tiempo hace que podamos organizarnos sin agobios. Si vas al extranjero en cuenta que vas a necesitar documentación. Las citas previas para algo tan sencillo como renovar el DNI en España se están dando con varios meses de margen. Es buena idea pedir las citas necesarias dos o tres meses antes del viaje. También tendrás que preparar la furgo, varios tipos de equipaje entre maletas, utensilios para la furgo y herramientas mecánicas básicas.

¿Qué documentación necesito?

un mes en furgo por Europa

Lo más recomendable es que todos los viajeros -y esto incluye a los bebés- lleven su DNI y el pasaporte. Efectivamente, en la Comunidad Europea el pasaporte no es necesario para los ciudadanos de la Unión, pero no está demás llevarlo en vigor por la posible pérdida del DNI.

DNI y pasaporte

Ni que decir tiene que estos dos documentos no cumplen su función de socorrerse el uno al otro si se llevan juntos y se pierden a la vez. Así que lo que mejor es llevarlos separados. Podríamos llevarlos personas diferentes, o dejar alguno de ellos en la furgo o en el alojamiento si las condiciones de seguirdad son óptimas.

Tarjeta Sanitaria Europea

Además, si viajamos por Europa, es interesante contar con la Tarjeta Sanitaria Europea, especialmente el o la peque. En viajes más cortos no barajamos la posibilidad de enfermarnos, pero un mes da para mucho y los bebés, aunque no son de cristal de bohemia, son un poco más vulnerables a las enfermedades.

Probablemente no pasará nada serio, pero en Europa podremos ahorrarnos el coste del servicio con una Tarjeta Sanitaria Europea, que derivará el gasto al sistema nacional de salud español. Cualquier asegurado al sistema de seguridad social de España la puede solicitar cómodamente por internet y te la mandan a casa en menos de un mes.

Fotocopias del historial médico del niño

Aunque no es obligatorio, está bien que incluyamos entre la documentación fotocopias del historial médico del bebé y de sus vacunas.

Carta Verde de la furgo

La Carta Verde para el vehículo es obligatoria si viajamos fuera de la Unión Europea, pero es recomendable llevarla siempre que viajemos al extranjero. Es la acreditación con validez internacional de que tu vehículo está asegurado.

Hay que solicitarlo a la aseguradora. Además de esto, lleva todos los papeles habituales de la furgo: permiso de circulación, recibo de la última letra del seguro, tarjeta de la ITV y por supuesto, todos los permisos de conducción que reunais entre los viajeros, vigentes.

¿Cómo preparamos la furgo?

un mes en furgo por Europa
La familia de Tres en Furgo

Para emprender un viaje relativamente largo y donde la furgo va a tener que responder será muy positivo hacerle una puesta a punto exhaustiva. Podemos recurrir a un mecánico profesional o hacer nosotros mismos algunos ajustes:

Neumáticos

Son los zapatos de la furgo y van a tener que andas un montón, así que al igual que nosotros nos ponemos calzado adecuado, hay que asegurarse antes de salir de que nuestra compañera de viaje lleva los suyos a punto y si no es así, renovárselos. Tendremos en cuenta que la presión sea la correcta y observaremos el desgaste de los mismos. Nuestra seguridad depende en buena medida de ellos así que hay que ser meticulosos en este punto.

Frenos

No menos importantes que los neumáticos, también hay que comprobar su buen estado. También hay que plantearse si ha llegado el momento de renovarlos antes de emprender un viaje de cierta duración.

Niveles de líquidos

Los mediremos con el motor frío y el coche en reposo, cambiaremos el aceite si los niveles están al mínimo o por debajo de lo recomendable y rellenaremos agua en el limpiaparabrisas y en el radiador, así como líquido de refrigeración.

Luces

Comprobaremos que todas funcionan correctamente y en todas sus posiciones (cruce, largas, intermitentes, emergencia y posición) y las repararemos si es necesario.

Equipo de emergencia

Chequearemos que llevamos un equipamiento mínimo para emergencias mecánicas compuesto por: triángulos de señalización, chalecos reflectantes, rueda de repuesto y caja de herramientas básica (gato, destornilladores, tornillos, alicates, martillo, pinzas de arranque, cinta aislante, tijeras).

Utensilios y equipamiento de la furgo

  • Cocina con su menaje y tres botellas de gas
  • Algo de ropa de cama de abrigo (edredón o manta)
  • Linternas, nevera, los oscurecedores, un depósito de agua, un pequeño equipo de limpieza, y comida y agua de emergencia que llevaremos encima durante la ruta.

El equipaje

un mes en furgo por Europa

En cuanto a la ropa, no vamos a detenernos mucho en ese punto porque la máxima la conoce cualquier furgonetero o furgonetera que se precie: menos es más. Si viajamos en verano no caigamos en la tentación de echar más porque abulta menos. Con unos cinco “modelitos” debemos tener suficiente. La ropa, se lava. Recordemos.

El equipaje para el bebé

Eso sí, si vamos con un bebé, hay que ser un poco más generoso, porque los enanitos se ensucian mucho más. Si contamos con que un modelito veraniego para ellos conste de:

  • Un body de manga larga (por si acaso)
  • Unas calzonas o una falda
  • Una camiseta de manga corta
  • Calcetines

Haremos unos siete packs de estas características y añadiremos un par de sudaderas más abrigaditas, un chubasquero y un par de pantalones largos cómodos. Un par de gorras, zapatillas de agua, deportivas y unas sandalias será suficiente para el atuendo de nuestro pequeño polizón.

Transporte para el bebé

Si llevamos o no carrito es opcional, la mochila de porteo es una buena alternativa. La silla de retención para el coche, incuestionable. Los pañales, toallistas, pañuelos de papel y crema para el culito, sencillamente obligatorios. También necesitamos productos de baño para bebé para evitar cambiar y dar con alguno que no le vaya bien o le genere reacciones extrañas.

Llévate cuentos y libros de colorear

Algún juguete tendrá que entrar en la furgo pero procuraremos no volvernos locos. Un viaje en furgo es una oportunidad de oro para estimular la imaginación de nuestro bebé. Interactuará con entornos diferentes cada día, así que dos o tres de sus juguetes preferidos serán más que suficientes.

Los cuentos abultan muy poco y junto con los libros de colorear son aliados muy interesantes para entretener las horas muertas de los peques.

Botiquín para el bebé y los papás

Es recomendable hacerse con un pequeño botiquín que incluya recursos tanto para bebé como para adultos. Si no tenemos claro qué es para cada uno, mejor hacer dos botiquines. El bebé va a poder necesitar:

  • Aspirador nasal
  • Suero fisiológico monodosis
  • Medicamento antitérmico
  • Medicamento antiinflamatorio
  • Repelente de insectos
  • Medicamento para picaduras de insectos
  • (Mucha) protección solar
  • Agua oxigenada, tiritas y gasas.

Para nosotros podremos incluir analgésicos, antiinflamatorios, unas vendas, pinzas, tijeras y unos puntos de aproximación. Poco más.

La ruta

Desde luego es uno de los más importantes pero al viajar en furgo también es uno de los que dan más lugar a la improvisación. Es más importante elegir una dirección aproximada o una meta genérica que marcar una ruta exacta. ¿Queremos llegar a los países nórdicos y escandinavos? ¿nos apetece bañarnos en el Adriático? ¿queremos visitar algunos de los monumentos más icónicos? ¿nos apetecen rincones más desconocidos? ¿quizás solo un país a fondo? ¿o muchos, aunque sea por encima?

Aprovecha las siestas del bebé

Un vez que tengamos nuestra idea orientativa, podremos empezar a calcular las kilometradas que queremos meternos al día. Si viajamos con bebés es perfecto aprovechar sus ratos de sueño para moverse. Las siestas son una oportunidad de oro que puede significar hasta un par de horas de conducción, unos 250 kilómetros aproximadamente. Si condujésemos esta distancia todos los días durante un mes haríamos 7.500 kilómetros. Nos daría tiempo a, por ejemplo, ir y venir de Madrid a Dubrovnik.

Piensa cuánto tiempo quieres conducir

Claro, que puede que no nos apetezca conducir a diario. Pues ese mismo par de horas conducidas quince días suman 3750 kilómetros. Suficientes para llevarte ida y vuelta Madrid-Ámsterdam pasando por la nunca decepcionante París. Con algunas horitas más llegaríamos tranquilamente a Berlín. También podríamos ver muy agusto el precioso norte de Italia combinado con el sur de Francia.

También podemos plantearnos conducir más a la ida (para llegar a un punto de mucho interés relativamente alejado) y hacer la vuelta más relajada en conducción. La combinación perfecta para nuestro viaje solo la conocemos nosotros, el equipo viajero. Así que en este punto sobran recomendaciones y vienen mejor las ideas.

Marca puntos en tu ruta

Lo que nunca está de más es tener localizados en nuestra ruta orientativa gasolineras, campings u alojamientos que pudieran interesarnos, hospitales, algunos talleres mecánicos, y por supuesto, emplazamientos interesantes para pernoctar con la furgo. Y aunque esté perfectamente sujeto a variaciones (que las habrá) un itinerario base con paradas aproximadas es un acierto.

Y desde luego marcad en esa ruta los destinos irrenunciables, aquellos lugares que sí os sí queréis visitar, que no podéis dejar escapar. Meteos en la cabeza que “eso” hay que verlo, e id a por ello. Muchas veces algunos inconvenientes del camino nos hacen renunciar a las pequeñas metas que nos habíamos puesto. Verbalizarlas, incluso anotarlas nos ayuda a no perderlas. A luchar por ellas frente a cualquier contratiempo o imprevisto. Casi cualquiera de ellos tendrá solución, pero la sensación de volver sin haber estado en “ese” sitio… esa no es recomendable.

Planificar es compatible con la aventura

La aventura es a menudo una de las máximas de los amantes del turismo itinerante. Subir a nuestras furgos sin rumbo, hacer kilómetros buscando rincones, sensaciones… magia. Todo eso está muy bien, pero para viajar un mes por Europa en furgo y con un bebé es necesario planificar y prever inconvenientes que pueden arruinarnos la experiencia. Viajando con un bebé las necesidades organizativas se multiplican. Pero no nos agobiemos. Son solo los momentos previos.

Una vez que arranquemos, con -casi- todo bajo control, la aventura se nos servirá en bandeja. Tendremos a mano las herramientas necesarias para solventar imprevistos y que nada nos frene.La aventura estará servida con la mayor seguridad y comodidad.

La ruta os espera. Feliz viaje.

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Somos Jorge, Alba y Uve: jardinero, periodista y una bebé a tiempo completo. Una pequeña familia de soñadores que no se conformaban con la ecuación boda-casa-niños. Hace poco decidimos apostar por nuestro sueño: recorrer Europa en furgo. Y nos compramos para ello una Renault Traffic de segunda mano. Vamos despacito: camperizando nuestra furgo, haciendo escapadas, y añadiendo ideas a este proceso apasionante. El sueño ya ha empezado.

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