«Book-truck»: pasión por los libros

En el sur de Italia, en la región de Basilicata, una furgo-moto convertida en una biblioteca móvil recorre las calles de sus recónditos pueblos esparciendo amor por la lectura. Lo llaman el Bibliomotocarro, y está pensado para los niños que no pueden acceder a libros, sobre todo en áreas rurales con poca actividad cultural. 

Subido a bordo, Antonio La Cava, un profesor de primaria jubilado. En 2003, convirtió su vieja motocicleta en una auténtica biblioteca sobre ruedas para seguir con su labor de promover la lectura entre los niños. Desde entonces, su valiosa carga no ha parado de repartir libros, hasta tal punto de ser ya una tradición para los niños del sur italiano.

Una librería sobre ruedas

Esta furgo de cuento, decorada con techo de tejas rojas y chimenea, llega a los pueblos del sur italiano a ritmo de órgano y congrega a los niños en cada plaza, como si del camión de los helados se tratase, pero con libros. Tras su vitrina de cristal, 700 ejemplares provocan el entusiasmo de los niños, que corren hacia la furgoneta en busca de su próxima lectura.

El Bibliomotocarro tiene los mismos servicios a los de cualquier biblioteca. Antonio ayuda a los jóvenes lectores a escoger los libros que más les llaman la atención y conservan su préstamo hasta su regreso. A lo largo de una semana, con paradas en ocho pueblos distintos, Antonio recorre los 500 kilómetros de la región italiana y vuelve a empezar.

Sin ayudas ni subvenciones, la altruista labor de Antonio tiene como único objetivo encontrar la mejor manera para que los más jóvenes no pierdan el interés por los libros. De paso, también inspirar a los más mayores para que tampoco lo hagan.