Las furgos de instagramers más acogedoras del invierno

En algún momento, todos hemos soñado con la idea de abandonar algún día la ciudad y viajar por el mundo en furgo para conocer todos los rincones del planeta. Otros, consiguen hacer de este anhelo una realidad y viven como auténticos amantes de la carretera de lo más inspiradores.

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Estos furgonistas no solo viajan sobre ruedas, sino que lo hacen sobre verdaderos hogares de ensueño, de aquellos que no envidian a ningún apartamento ni siquiera bajo las frías temperaturas del invierno. Si aún no te lo crees, conoce las historias de estos viajeros:

A.J, el aventurero

(@thewandertravels)- Desde que tiene memoria, este fotógrafo hawaiano de viajes de aventuras soñaba con recorrer el mundo a tiempo completo y compartir su amor por la fotografía. Con 20 años, lo dejó todo y consiguió una Ford Okanagan E250 de 1985, la que prácticamente customizó él mismo con sus manos y algunos ahorros. Su billete de ida sin vuelta ya tenía un primer destino: recorrer Estados Unidos en medio año.

Tras tres meses de viaje, A.J se sentía más pleno y feliz que nunca en una vida en furgo desarraigada a favor de sus sueños, que se hacían realidad ante sus ojos mientras aprendía a vivir al límite. Aún así, su furgo ha necesitado recientemente algunas reparaciones urgentes, lo cual ha obligado a A.J a regresar a casa y renunciar a su ruta con medio objetivo cumplido. Hoy sigue trabajando para retomar su viaje y lograr el sueño al que siempre estuvo destinado.

Bec & Gary, los soñadores

(@we_who_roam)- Bec y Gary tienen claro que un hogar es donde se cuelga el sombrero. Esta pareja amantes de la aventura vivían felices pero inquietos hasta que consiguieron su Mercedes Sprinter High Roof del 2008, de color rojo brillante y convertida en un acogedor refugio rodante.

Un montón de cojines, bonitas alfombras y una luminosa cocina contrastan en estilos y patrones inspiradores de toda una perfecta Van Sweet Van. Su viaje por Australia continúa como una aventura no planificada y un camino abierto sin mapa. Mientras, despiertan cada mañana en un paisaje distinto, en torno al aroma del café fresco, los paseos matutinos, los buenos libros y todos los demás placeres simples pero gloriosos de la vida.

Wild Bonde, los inquietos

(@wildbonde)- Jess Bonde suele levantarse al amanecer, fotografía el enclave en el que se encuentra y regresa a su furgo para desayunar y hojear las imágenes de la mañana. La propietaria de esta Ford E150 del 2003 no deja que la nieve ni las frías temperaturas detengan sus aventuras, ya que sabe que siempre están ahí esperándola.

Junto a su pareja, estos fotógrafos profesionales australianos recorren el mundo en un excitante hogar sobre ruedas recopilando rutas y recuerdos por las nevadas carreteras de Canadá, el país de las maravillas invernales. Mientras, su insaciable sed de aventuras y proyectos no les impide seguir viviendo en una aventura perfecta, donde duermen y despiertan día a día en una escena diferente.

Sin duda, para viajar en furgo no se trata del dónde ni del cuándo. Vivir viajando tiene más que ver con dar el salto definitivo sin pensar en el cómo. Porque las frías carreteras también pueden resultar reveladoras.