Orden en la furgo: cómo evitar el caos en nuestra camper

orden en la furgo
Photo by Tobias Tullius on Unsplash

Más orden es menos estrés, más descanso y, sobre todo, más felicidad. Es disfrutar de cada momento sin saltar por encima de la silla de los niños. O sin ver toda la ropa desperdigada por los asientos ni pensar «¿para qué demonios me llevé todo esto?» Dos organizadoras profesionales nos cuentan sus secretos para organizar la furgo y mantenerla alejada del desorden.

La clave para no pasarnos el viaje rebuscando en la furgo

La respuesta a esta pregunta parece sencilla, pero no es nada fácil. Alicia Iglesias, organizadora profesional y furgonetera, conoce bien el riesgo de caer en el caos cuando viajamos en furgo: «¿quién no ha sufrido desarmando media furgoneta para encontrar una sartén? Cuando coger algo que necesitas o preparar la comida se convierte en un incordio constante y en un trabajo poco apetecible, el viaje se disfruta menos y se hace cansado”, asegura la autora de la web Orden y Limpieza en Casa. Para Maitane Ormazabal, también furgonetera, organizadora de espacios profesional y autora de Txukuntzen, la sensación de libertad va unida a un gran desafío: la organización y el minimalismo: “Tendemos a pensar que en una camper entrará el doble de cosas que en un coche. No contamos con que en la furgo también cocinamos, dormimos y vivimos”. Y claro, también necesitamos espacio para todo esto.

Menos es más

Nuestras dos gurús del orden en la furgo coinciden: en ella, mejor tener solo las cosas que tienes que tener y donde las tienes que tener, algo clave para la buena marcha de cualquier viaje.

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Maitane Ormazabal nos recomienda ir con lo básico, mínimo e imprescindible. Ahora bien, esto «supone pararnos y reflexionar sobre lo que necesitamos. El menos es más realmente funciona, siempre y cuando ese menos nos ofrece todo lo que necesitamos». Las preguntas básicas que uno tiene que hacerse son:

  • ¿utilizas todo lo que llevas?
  • ¿realmente todo lo que llevas es necesario?

Hay que analizar las necesidades según la temporada, y no solo por el tipo de prendas/accesorios que llevamos, sino también por su volumen.

Lo de mezclar el paraguas, el bañador y el polar en el mismo maletero no funciona, avisa Alicia Iglesias: “Acumulamos cosas por costumbre y para estar preparados para cualquier eventualidad (sí, amigos y amigas de las herramientas, también va por vosotros). La realidad es que acumular cosas que podemos necesitar una vez de cada mil días en carretera es el verdadero problema”.

Las fases del orden en la furgo

Cuando empiezas a furgonetear pasas por dos etapas muy reconocibles, según Iglesias. Los primeros días parece que siempre necesitas lo que está más inaccesible, chocáis constantemente para organizaros para dormir y la furgo parece una leonera. Unos días después, todo empieza a encajar. Mueves algunas cosas de sitio, entierras la mayoría al fondo del maletero o los armarios. Y parece que empiezas a sentirte más relajado, como que conectas más con el viaje. A la vez, os vais adaptando a lo de convivir en un espacio pequeño, te liberas del estrés y ya no te parecen tan necesarias las cosas que antes te parecían imprescindibles. Hasta te ves cronometrando el montaje de la cama para ver cuánto habéis mejorado.

La conclusión de todo esto es que, cuanto más organizada tengas la furgo, cuantas menos cosas lleves y cuanta más lógica haya en la colocación de cada cosa, antes conectarás con el viaje y antes empezarás a disfrutar. Si eres como la mayoría y solo viajas durante cortos espacios de tiempo, esto adquiere un nuevo valor, asegura la autora de Orden y Limpieza en Casa.

Eso está muy bien… pero ¿cómo lo hago?

Cada furgo es un mundo, como cada casa, así que los trucos que nos sirven para unos, no encajan para otros. No obstante, Iglesias nos recomienda algunas cosas básicas que casi siempre funcionan. Lo primero que necesitas es tu lista de imprescindibles.

Lista de imprescindibles

Cada uno de los ocupantes de la furgo tiene que preparar una lista con las cosas básicas que cree que necesitará. “Nosotros, por ejemplo, somos tres. Yo soy autónomo y tenemos una niña de 5 años, así que nuestras necesidades de almacenaje son muy diferentes; los lápices de colores, algunos juguetes, mi ordenador, algún libro, cascos y cargadores, baterías externas, la ropa, los neceseres…

Más orden es poder disfrutar de cada momento con una sonrisa en la cara y no pensar “¿para qué demonios me llevé yo todo esto?” Alicia Iglesias, Organizadora Profesional

Una vez lo tengáis todo no está de más hacer un par de revisiones, en grupo. Seguro que encontráis muchísimas cosas que inicialmente parecían más importantes pero que no lo son tanto. El espacio en la furgo es el bien más preciado así que más vale que cada objeto esté justificado y ocupe el menor espacio posible.”

Organizando la furgo

Nuestras dos organizadoras profesionales nos hablan de la importancia de conocer muy bien la distribución de tu furgo. Maitane nos recomienda empezar por hacernos estas preguntas:

  • ¿cuánto espacio necesito para la ropa de los que compartimos la furgo?
  • ¿qué tipo de ropa utilizamos?
  • ¿necesito mobiliario exterior? ¿cuál?
  • ¿dónde es la mejor opción para colocarlo?
  • ¿cómo cocino? ¿qué tipo de utensilios necesito?

Si tu furgo ya está preparada, ¿te has puesto a analizar cada uno de los espacios que te ofrece? ¿al milímetro?

Empieza por ahí, porque quizá te sorprendas. Y sobre todo, sé ingenios@, asegura la organizadora vasca. “Antes de ponerte a meter cosas a lo loco, familiarízate con todos los recovecos de la furgo, aumenta su capacidad si lo ves necesario y, sobre todo, mide cada rincón”, propone Iglesias.

La hora del tetris

Como la furgo de Alicia no tiene armarios, utiliza zapateros de los que se cuelgan detrás de los asientos para meter la ropa:  “van genial, mantienen todo separadito y encima te los puedes subir a casa para prepararlos o deshacerlos.”

Otra recomendación es “no jugar al tetris en los espacios más grandes. Un error muy habitual es que el espacio de almacenaje que queda bajo la cama se llena de cajitas y bolsas sueltas. Me refiero, claro, a los que tenemos maletero en esta zona.”

Las cajas mágicas

Ella lo soluciona con “cuatro cajas que aprovechan cerca del 95% del espacio. Cajas no muy grandes, para que no pesen mucho y sean fáciles de manejar.” Otro detalle importante es que  “no sean de plástico porque se rompe con facilidad y pesa bastante. Mis favoritas son de tela plastificada, con una base rígida de acetato y que cierren con cremallera. Son bastante baratas y resistentes. Las cajas deben de ser todas iguales y cuadradas para maximizar el espacio. Los elementos redondos desaprovechan muchísimo el espacio.”

El siguiente paso es crear secciones, porque “tener todo desperdigado en bolsas o cajitas es una receta para el desastre”. Alicia organiza sus secciones así:

  • Caja de básicos de furgo: desde mosquiteras a ganchos, una pequeña caja de herramientas, la cuerda y las pinzas o la manta de base impermeable.
  • Caja de material de cocina: Camping gas, botes de gas, cazuelas, sartenes…
  • Caja de comida.
  • Caja vacía para lo que pueda surgir y que solemos usar para playa, sábanas de repuesto…
  • Zapatero con nuestra ropa (cada uno de nosotros tiene tres huecos de zapatos).
  • Zapatero con chanclas, cosas de baño, ropa de menos uso…

Otro detalle importante es siempre llevar la caja de comida delante de la de cocina: “si vas a cocinar, necesitarás la comida pero puede ser que no siempre que cojas comida necesites cocinarla. Sea lo que sea lo que hagas, las otras dos no se tocan. De este modo, lo normal es que, como mucho, tengas que mover dos cajas para cualquier cosa que necesites coger del maletero.”

La regla de los accesos

Los espacios en una furgo se dividen en dos tipos básicos: fácil acceso y difícil acceso. Así de simple. Lo primero que tienes que pensar es cuántas veces a lo largo de un día vas a necesitar cualquiera de las cosas de la lista. Con ese ranking, tendrás una idea de las cosas que usarás más habitualmente (y que deberían estar en los sitios de más fácil acceso) y las que menos.

En los espacios difíciles debes de colocar lo que menos vas a usar. Por ejemplo, si solo cocinas un 30% de las veces cuando vas de viaje pero eres muy de comprar comida preparada (como nosotros), no tengas los platos y cubiertos en una caja del maletero. Nosotros tenemos uno de esos packs que van en cajita metálica y los llevamos en un lateral de uno de los asientos, siempre a mano. En cambio, las sartenes están en su caja de cocina, al fondo del maletero.

La tercera vez que tengas que abrir el maletero y la caja de cocina, las secciones saltarán por los aires. Y es que después de hacer tus secciones tienes que llevar a cabo un segundo paso.

Las secciones te dirían que cada cosa debe estar en su lugar pero, en este caso, la regla de los accesos nos dice que es mucho más práctica esta separación. Para Alicia, “lo ideal, es tener dentro del habitáculo todo lo que vas a utilizar varias veces al día. Normalmente es la ropa, menaje (sin contar lo de cocinar), juguetes del día, agua y poco más.”

Esto puede cambiar de una furgo a otra. No es lo mismo si la tienes totalmente camperizada que si solo tienes cama y mesa. Es por eso que tampoco pueda dar consejos muy concretos. Espero al menos que, con el ejemplo de cómo la tenemos nosotros organizada, te hagas una idea de por dónde empezar.

Copiar al vecino o vecina furgonetero

Podríamos decir que ya está todo o casi todo inventado, nos dice Maitane Omazabal, “de manera que copia sin remordimientos y si puedes, mejóralo. Todo un detalle si compartes después… Copia aquello que tanto te ha gustado de aquella furgo que viste en Furgosfera o de la que tenías aparcada este fin de semana al ladito (la que te ingeniaste para terminar viéndola por dentro, después de pasarte dos horas hablando con l@s dueñ@s y compartiendo una cerveza).

Crea un hogar

Uno de los últimos consejos es que seas libre para sentirse como en casa en tu furgo, “aunque sea durante el fin de semana, el puente o las vacaciones de verano. Además de ponerle nombre cariñoso (imposible no hacerlo), añádele lucecitas, banderines tibetanos, pegatinas, conchas, piedras.. Sé auténticx y disfruta de crear tu hogar sobre ruedas.”

Todo esto mucho más si decides que tu furgoneta sea tu hogar. En esos casos, “principalmente el análisis de las necesidades, que van a ser muchas y tendrás que priorizar, es muy importante. La furgo da para mucho, pero si metes el trombón, tendrás que sacar la tabla de surf . O no… quizás tengas que empezar a investigar distintas maneras de llevar ambas cosas. En caso de estar ya camperizada, pregúntate si cubre tus necesidades o si tienes que volver a adaptarla.

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