Salud y furgo: la columna de Enfermero furgonetero

Es el momento de reflexionar sobre las dos palabras clave de mi columna, que son salud y furgo.

Si pensáis en ellas durante unos segundos, seguro que a todos se os vienen a la cabeza los primeros auxilios. Y sí, ¡por supuesto que es de lo más importante que tenemos que saber para poder afrontar una emergencia! Pero también hay otras muchas cosas igual de importantes en nuestra forma de vivir y viajar. Como, por ejemplo, la alimentación o incluso la higiene personal, entre otras que iremos desvelando y aprendiendo publicación a publicación.

Lo primero de todo, tenemos que saber y comprender que la salud es mucho más que esa palabra que todos conocemos y sobre la que hablamos, pero sin saber bien su significado. Hemos cogido la mala costumbre de aceptar que una persona que no padece ninguna enfermedad está completamente sana y no es cierto: la ausencia de enfermedad no quiere decir que estamos sanos.

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Para mantener una vida equilibrada tenemos que compaginar dieta saludable y variada, deporte para mantenernos activos, relaciones sociales y trabajo y, lo más importante, felicidad en la vida.

Como podemos observar, nuestra salud es muy compleja y está compuesta por diferentes capas entretejidas que desgranaremos artículo a artículo. Nuestro cuerpo es como una furgo en la fábrica: si falla algo en la cadena de montaje, luego no nos funciona cuando la utilizamos en la carretera.

La salud se ha de cuidar cada día

Seguro que hay personas que aún no ven la importancia de cuidar la salud cuando viajamos (o vivimos) en furgoneta, por eso voy a haceros unas preguntas. Cuando nos vamos un fin de semana ¿cuántas horas hacemos de viaje sin hacer estiramientos? ¿qué comemos? ¿disponemos de medios para una higiene básica (ducha, dientes, etc.)? ¿el colchón es bueno para nuestra espalda? No podemos olvidar que tener unos buenos hábitos tanto en casa como en la furgo nos ayudará a mantener una vida equilibrada.

A lo mejor, mientras estáis finalizando de leer estas últimas líneas, os empezáis a percatar de la necesidad de conocernos. El objetivo final es conocer tanto lo que el organismo necesita para vivir plenamente y disponer de buena salud como nuestras necesidades individuales. Siempre intentaremos modificar el entorno en la medida de nuestras posibilidades.

Seguro que conocéis la frase: “no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que la perdemos”. Con la salud ocurre exactamente lo mismo, nos olvidamos de ella hasta que se va de nuestro lado y enfermamos. Tenemos que dejar de lado esta forma de pensar y hacer del cuidado de la salud un hábito que nos ayudará a ser felices en nuestro día a día, equilibrando tanto la estabilidad física como emocional y espiritual.

Publicación a publicación, en Salud y furgo, iremos aprendiendo y comprendiendo la salud, para conseguir que la vida itinerante que hemos elegido sea más plena y la disfrutemos de una forma sana interactuando con el medio ambiente y la naturaleza que nos rodea.