Analizamos la petición de la FEEC sobre la prohibición de la pernocta

vandalismo Furgosfera

La Federación Española de Empresarios del Camping ha aprovechado una consulta del Gobierno de Aragón sobre la normativa de alojamientos turísticos al aire libre para pedir que la pernocta de autocaravanas y campers fuera de sus establecimientos sea sancionada.

En los últimos días, se ha hecho viral el contenido de un documento firmado el 30 de septiembre por la FEEC en el que solicitan a dicho Gobierno que la pernocta dentro de vehículos-vivienda sea considerada como acampada libre y, por tanto, sancionada.

En dicho documento la FEEC expone que se ha detectado «un problema de interés, que consideramos tiene una repercusión importante en distintos ámbitos, como el medio ambiente, la seguridad ciudadana, y la calidad y competitividad turística». A continuación, afirma que «pernoctar en una autocaravana, fuera de un camping o de un área de pernocta para este tipo de vehículos, legalmente establecida, es una actividad de acampada, y por tanto una actividad turística, prohibida en el Decreto 61/2006, de 7 de marzo, del Gobierno de Aragón». Por tanto, concluye, «procedería en consecuencia regularlo convenientemente y establecer un régimen sancionador ante posibles incumplimientos».

Hace, además, un alegato en contra de las áreas de autocaravanas y expone los motivos por los que consideran que la pernoctación en camper y autocaravanas «es un uso turístico absolutamente incompatible con el uso público de los lugares que vienen ocupando». Finalizan el documento pidiendo, de manera resumida, que:

  • Se incluya una regulación para las áreas de pernocta de autocaravanas análoga a los campings.
  • Se defina y precise el concepto de acampada dando cobertura al fenómeno del autocaravanismo, es decir, que se defina con precisión que la pernocta dentro de una autocaravana en un lugar no establecido al efecto es acampar y se prohíba.
  • Se sugiere se regule expresamente la sanción del uso individual de acampada, que cualquier autocaravanista pueda realizar ilegalmente. Actualmente se prevé la posibilidad de sanción al prestador del servicio turístico, pero no al usuario. Resultando este extremo incongruente. Se prohíbe la acampada libre pero no su sanción.
  • Que se consideren las áreas o zonas de acogida y pernocta de autocaravanas dentro del concepto genérico de establecimiento turístico […] con independencia del habitáculo donde ésta (la pernoctación) se realice.

¿Son legítimas las peticiones de la FEEC?

Dado la contundencia de las acusaciones y proposiciones de este documento, hemos contactado con la FEEC para comprender mejor su punto de vista, pero han rechazado la invitación a charlar con Furgosfera. Así que vamos a tratar de entender qué piden y por qué nosotros mismos y les dejamos aquí los interrogantes que nos surjan por si se animan a contestar.
Para empezar dicen haber detectado un problema que tiene repercusiones sobre el medio ambiente, la seguridad ciudadana y la calidad y competitividad turística. ¿Cuáles son esas repercusiones? Si se refieren a las emisiones de CO2 de este tipo de vehículos, que yo sepa son las mismas en un camping que en un área que enfrente de la playa. Si lo que insinúan es que el usuario de campers y autocaravanas genera mayor impacto en su entorno que el turista hotelero o el que va de camping, me encantaría saber en qué sustentan esa afirmación. Y, por favor, explíquenme cómo afecta a la seguridad ciudadana alguien pernoctando en su furgo.
Este problema, dicen, se resume a la siguiente afirmación: pernoctar en una autocaravana es una actividad de acampada. Pero, como ellos mismos citan más adelante en el mismo documento, tenemos una instrucción de la DGT donde se diferencian los conceptos de acampada y pernocta. Veamos lo que dice:
«Mientras un vehículo cualquiera está correctamente estacionado, sin sobrepasar las marcas viales de delimitación de la zona de estacionamiento, ni la limitación temporal del mismo, si la hubiere, no es relevante el hecho de que sus ocupantes se encuentren en el interior del mismo y la autocaravana no es una excepción, bastando con que la actividad que pueda desarrollarse en su interior no trascienda al exterior mediante el despliegue de elementos que desborden el perímetro del vehículo tales como tenderetes, toldos, dispositivos de nivelación, soportes de estabilización,etc.».
¡Exacto! Tu coche, autocaravana o furgo es un vehículo privado y en su interior puedes hacer lo que te de la real gana mientras esto no trascienda al exterior.
Pero la FEEC insiste: «El hecho de que un vehículo esté bien estacionado no determina que se tenga que tolerar, permitir o habilitar el uso como vivienda de ese vehículo o el uso de pernoctación turística en el mismo». No se conforman con pedir que se prohíba la pernocta turística en su interior, sino que opinan que tampoco se debería permitir su uso como vivienda.
¿Y qué pasa si voy conduciendo y me quiero echar una cabezadita? ¿Eso cuenta como pernocta? ¿Dónde está el límite? ¿Dependerá de la hora, la duración o el humor del agente de la ley que pase por allí? ¿Aplicará para coches o solo para autocaravanas? ¿Y si tengo un monovolumen y tiro un colchón inflable por encima de los asientos para dormir? Tantas preguntas sin respuesta… ¡Señores de la FEEC, por favor, acepten nuestra invitación para una charla amistosa!

¿Supone realmente un problema la acampada libre en España?

Por supuesto, los empresarios del camping tienen preocupaciones muy lícitas. No seamos mal pensados y asumamos que lo que de verdad les preocupa a ellos es que de permitirse la pernocta en vehículos-vivienda «quebrarían todas las políticas públicas de vivienda o de fomento del turismo, prevaleciendo la libertad y la anarquía de los titulares de vehículos a motor a cualquier ordenación o planificación razonada y sostenible que se intentara realizar desde las Administraciones pública».
Vale, dejadme que os tranquilice: por mucho que nos guste la libertad y la anarquía a algunos furgoneteros, la verdad es que seguimos teniendo que atender a normas sobre dónde podemos estacionar, dónde podemos vaciar nuestros depósitos y dónde podemos acampar, entre otras. No, nuestra libertad no prevalece sobre la de los demás.
Y si me dejan asumir un momento que sus preocupaciones son más bien económicas, les recomiendo echar un vistazo a este estudio (realizado por el Laboratorio Multidisciplinar de Investigación en Turismo de la Universidad de Girona en colaboración con la Asociación de Campings de Girona). Les ayudará a desmontar algunos tópicos sobre los que basan sus argumentos. Quizás les sorprenda el siguiente dato, por ejemplo: «alrededor del 80% de las pernoctaciones que se realizan están hechas en campings, y sólo el 20% se realizan fuera de estos».
Señores, esta guerra la están creando ustedes. Los usuarios de campers no somos una amenaza para ustedes, somos clientes potenciales. Si nos tratan con respeto, si ajustan su oferta a nuestras necesidad, conseguirán enriquecer su modelo de negocio. Si nos tratan como parias y delicuentes, lo único que conseguirán es que salgamos conduciendo hacia otros lugares donde se entiende y se respeta el tipo de turismo que practicamos.
Cuando nació empezó a tirar del hilo, no sabe a dónde lleva, pero es rojo y eso le gusta, así que sigue tirando y tirando, disfrutando del camino sin preocuparse del destino. No sabe a dónde va, pero por ahora no puede ser más feliz de por dónde la ha llevado. Barcelona es uno de los amores de su vida. Le deprime la rutina. Y a veces se cree un búho, pero es más una pingüina.