El turismo itinerante: motor de arranque del turismo en la desescalada

«Es el momento del caravaning». Con esta declaración de intenciones abría Raúl Vaquero, presidente de Aseicar, su intervención en el webinar «Turismo itinerante, ¿motor de arranque del turismo en España?».

Con esta pregunta hemos inaugurado el viernes pasado las Furgosfera Talks y para responderla hemos contado con la presencia de cuatro referentes del sector que concuerdan en que el caravaning saldrá reforzado de esta crisis si sabe aprovechar la oportunidad. «Esta crisis nos pilla con la fuerza y los conocimientos para coger la primera salida hacia la recuperación», afirmaba Josep Antoni Llopart, director del Salón Internacional del Caravaning, al respecto.

El sector del turismo itinerante no ha parado de crecer en los últimos seis años y no hay ningún motivo para creer que no seguirá haciéndolo una vez salgamos del hoyo del coronavirus. Al contrario, es un tipo de turismo que tiene todas las papeletas para convertirse en el preferido de mucha gente en los primeros viajes post-COVID19.

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«Llevamos con nosotros nuestro espacio, nuestra casa, nuestra salud y seguridad. Partimos con muchísima ventaja», explicaba Ignasi Molina, dueño del área Massís del Montgrí Camperpark y miembro fundador de la AAPA. «Además, es un turismo de aire libre, de naturaleza, en el que a cada uno le gusta ir a su aire y por tanto partimos ya de ese distanciamiento social», añadía Josep Antoni que cree que lo más importante para la recuperación es «que se garantice la liquidez y los créditos«.

Por supuesto, falta saber cuáles serán las normativas y protocolos que se tendrán que seguir para garantizar la seguridad de usuarios y trabajadores. «Las empresas estamos ahora preparándonos para ‘el día después’, creando protocolos para la entrega y recogida de vehículos, para garantizar la seguridad de los trabajadores, etc.», explicaba Raúl Vaquero. Son las áreas y los campings los que lo tendrán más complicado en este aspecto, ya que no es factible desinfectar las zonas comunes tras cada usuario y tampoco es sostenible para muchos abrir con un aforo limitado.

Además, «la falta de turismo internacional puede ser un problema», explicaba Ignasi. Si bien habrá muchos españoles que viajarán en el país, el perfil del turista nacional y extranjero son bastante diferentes. Es el extranjero el que suele hacer más uso del camping y estadías largas, mientras el nacional tiende a pernoctar libremente o utilizar áreas en viajes de fin de semana. Por ello, Ignasi cree que «si tardan mucho en abrirse las fronteras, va a encarnizarse la lucha entre campings y áreas». Si bien tanto él como Raúl coinciden en que hay mercado para ambos, en España existe una animadversión histórica entre ambos colectivos que no va a ser fácil terminar.

Esto puede estar relacionado con la llegada tardía de este sector a España, dónde todavía quedan muchas comunidades que repudian el turismo itinerante y no ven su potencial. ¿Es este el momento de acabar con los prejuicios? «Yo creo que esa es una lucha muy difícil, pero lo conseguiremos», explicaba Tino Álvarez, director de Camperiza-t y fundador de la asociación Van&Life. Para él, eso no es un sprint sino una carrera de fondo en la que tanto usuarios como empresas tenemos la responsabilidad de «educar» a los recién llegados y comunicar adecuadamente los valores que nos unen, como ecología y responsabilidad social.

Como decía Raúl, «es el momento del caravaning» y está en nuestras manos (usuarios y empresas) hacer de él un momento pasajero o forjar un futuro de crecimiento sostenible y sostenido.