Cómo transportar tu moto en Furgoneta

como transportar la moto en la furgoneta

El concepto de la motocicleta ha ido variando notablemente. Si antes se veía como un vehículo para moverse por trayectos cortos en la ciudad, ahora cada vez más moteros deciden transportarlo a cientos de kilómetros de distancia para utilizarlo en otro lugar. Para ello, es cada vez más habitual el transporte de motos en furgoneta. En ese caso, es recomendable seguir una serie de consejos y, además, si quieres ver pruebas u otros tips sobre motos te recomiendo la web de tomas de moriwoki una revista online dedicada al mundo de la motocicleta.

Respecto al transporte de la motocicleta en furgoneta, en primer lugar cabe destacar que éste es el mejor medio para realizar esta tarea. El hecho de estar ubicado en un espacio cerrado, con herramientas de sujección, evita cualquier daño por golpes o por las condiciones climatológicas. Si se pretende transportar una moto, es porque se realiza un trayecto muy largo; así que las condiciones de transporte deben ser las óptimas. Los asientos de la furgoneta suelen desmontarse para disponer del máximo espacio para la colocación de la moto. Entre ésta y los pasajeros debe haber una separación mediante un elemento homologado, si bien es cierto que muchos coches de transporte suelen llevar un panel rígido que separa la zona de los pasajeros de la de carga. Para montar la moto en la furgoneta, lo más recomendable es utilizar una rampa con la que realizar esta acción de forma rápida y cómoda. Tratar de cargarla a pulso puede tener graves consecuencias para la espalda.

Una vez la motocicleta está dentro de la furgoneta, entonces hay que inmovilizarla de la mejor manera posible. Este es un proceso muy importante, así que hay que hacerlo con calma y prudencia. Las prisas no son buenas compañeras. Es recomendable utilizar el caballete en lugar de la pata, además de anclar la moto mediante chinchas resistentes que garanticen la estabilidad. Si el vehículo dispone de marchas, hay que dejar la primera puesta, ya que de esta manera la rueda trasera queda bloqueada.

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Un punto muy importante es la señalización de la carga. El vehículo debe estar homologado para este tipo de transporte, así que hay que garantizar primero que puede asumir el peso de la moto. Una de las categorías que permite esta función es la de vehículo mixto adaptable. Nunca hay que superar la carga máxima que permite la furgoneta, ya que en ese caso estaríamos cometiendo una ilegalidad y en un control policial podríamos tener problemas. En la documentación del vehículo se indican todas las características sobre el peso máximo que puede transportar. Si es necesario que una parte de la motocicleta sobresalga fuera de la furgoneta (algo bastante poco probable), el porcentaje máximo que puede sobresalir en un turismo es un 15%; y en ese caso resulta obligatorio señalizarlo mediante algún panel de rayas y con una luz, necesaria principalmente para el acceso por túneles y la conducción nocturna.

Protección de la moto y una conducción suave

Además de la cuestión legal, hay otros aspectos muy importante que se deben considerar a la hora de transportar la moto en furgoneta. El primero es la protección. Lo recomendable es proteger aquellas partes más propensas a sufrir daños por el mero hecho de la conducción. Se trata del carenado, los retrovisores o las manetas. Nunca hay que dejar las llaves puestas. Es una obviedad, pero por un descuido podrían quedarse en la moto y esto podría generar un problema muy gordo durante el trayecto. También es recomendable transportar la moto sin gasolina u otros de los líquidos que suele llevar. Es un trayecto largo y hay riesgo de que estos se derarmen.

Una vez está todo preparado, hay que ponerse en marcha por el trayecto más cómodo. Esto significa elegir carreteras bien asfaltadas y con pocas curvas. Las autovías y autopistas cumplen con esta condición. Pero probablemente en alguna ocasión habrá que salir de estos tramos y entrar en carreteras secundarias. Cuando así se produzca, hay que extremar las precauciones con una conducción más suave en la que hay que evitar los volantazos, los acelerones y los frenazos bruscos. De vez en cuando es aconsejable hacer una parada de seguridad para comprobar el estado de la moto, ya que si ésta se hubiera desplazado, hay que volverla a colocar en su posición inicial. En esta parada también hay que revisar los niveles de sujección para garantizar que se cuenta con la máxima seguridad.

En líneas generales, lo más importante a la hora de transportar la motocicleta en la furgoneta es la correcta colocación de la misma, en la que la inmovilización es muy importante; y realizar una correcta conducción. Si se cumplen con estas condiciones, no debe haber ningún problema para recorrer miles de kilómetros y llegar al destino con el vehículo intacto y en las mismas condiciones que tenía cuando salió de casa.