Camper Van de Ruta: La libertad en familia

Fotos: Antonio Rodríguez

La familia de Camper Van de Ruta

Lo de quemar kilómetros en carreteras secundarias con la casa a cuestas no es algo nuevo para la familia de Camper Van de Ruta. Antonio, Noemí y su hija Nuria han sido campistas de toda la vida. El contacto con la naturaleza les ha atrapado desde siempre y lo de los viajes concertados no les atrae demasiado, a pesar de viajar en familia. De la tienda pasaron a la caravana, con la que viajaron por la península y también por Europa. Hace unos años llegó a sus vidas una nueva recorrer el mundo: la furgoneta camper, «para nosotros la mejor forma de viajar que hemos conocido por la libertad que ofrece y por la versatilidad de tener un vehículo para todo que se aparca en cualquier parte«. Su furgo se «autobautizó« durante un viaje por los Pirineos, cuando los tres cantaban, casi sin darse cuenta a voz en grito la canción de Pharrell Williams: «la verdad es que es montarnos y salir de ruta y ya estamos todos mucho más felices.»

Una filosofía viajera

La pequeña Nuria con la Happineta
La pequeña Nuria con la Happineta

Tiene solo seis años, pero de los labios de la pequeña Nuria ya salen palabras que suenan (y mucho) a libertad: «lo que más me gusta de viajar en furgo es ver el paisaje y tambien me gusta que nos puede llevar a muchos sitios bonitos y muy interesantes.« No es de extrañar, porque sus papás le han inculcado el amor por la vida viajera, «solo sentir que nos vamos con nuestra casa a cuestas ya me encanta. Mi sueño sería hacer un viaje sin fecha de vuelta y prácticamente sin rumbo, me encantaría salir hasta que nos cansemos«, dice Antonio.

No todo son comodidades a la hora de viajar en furgoneta camper, hay que montar y desmontar todos los días, ser muy organizado y saber donde tienes cada cosa en el maletero porque hay que moverlo todo cada día. Aún así, la mamá tampoco cambiaría esta forma de viajar por ninguna otra. Dice Noemí que lo importante de viajar en familia es que «disfrutamos de nuestro tiempo libre como más nos gusta, parando donde queremos, descansando tantas veces como necesitemos y viajando donde queramos aunque no fueran los planes que teníamos en mente porque las cosas cambian y nuestro viaje con ellas.»

La Happyneta

La Happineta
La Happyneta

Su instrumento de libertad es una Volkswagen California Beach que tienen hace dos años. Tras recorrer Irlanda con una Volkswagen T2 y experimentar la libertad de la camper con respecto a la caravana, decidieron que la caravana no estaba hecha para ellos y se pusieron manos a la obra para encontrar una furgo que les viniera bien para sus viajes, no fue tarea fácil, «el mercado es muy rápido y casi no teníamos tiempo de pensárnoslo cuando ya estaban vendidas. Además no son vehículos baratos, ni siquiera de segunda mano.« Al final tuvieron suerte y llegó la Happyneta, una furgo 4×4 bastante equipada y que camperizaron de la mano de un profesional, por el tema de las homologaciones. Pero, como nos pasa a todos los furgonistas, siempre están pensando en mejorar. Si tuvieran que elegir otra sus opciones serían una Mercedes Sprinter o una VW Crafter, siempre en 4×4 y con un baño con ducha.

La pernocta: “Es necesaria una ley clara de una vez por todas”

Noemí en la Happineta
Noemí en la Happyneta

La familia se muestra de acuerdo en que existan ciertas limitaciones a la hora de acampar libremente, porque «hay sitios que debemos proteger y ya sabemos cómo acaban algunos cuando los humanos empezamos a invadirlos.« Dicho esto, también reclaman que las administraciones sigan una coherencia en la aplicación de las normas y creen necesaria la redacción de una ley a nivel estatal que deje claro, de una vez por todas, qué es legal y que no. No consideran normal la confusión que existe en la aplicación de la normativa y la poca información de que dispone el colectivo. Opinan además que el incumplimiento de las normas por parte de algunos, afecta a todos, «hemos visto gente que deja el entorno sucio o acampan en las playas, es algo que da mala imagen al resto que no hacemos estas cosas». Otra reivindicación es la necesidad de que se construyan más áreas para vaciar los depósitos y donde se traten convenientemente los residuos: «es importante facilitar las cosas para que la gente que es menos respetuosa con el medio ambiente no tenga excusas.»

Como en furgo, en ningún sitio

Antonio disfrutando de la Happineta
Antonio disfrutando de la Happyneta

El sinónimo que encuentran para su estilo de vida furgonista es libertad. Empiezan el viaje cuando quieren y se acaba cuando deciden, «si una zona no nos gusta o el tiempo no acompaña recogemos y nos vamos a otro sitio. Hemos viajado de otras formas, pero sin duda alguna esta es la forma de viajar que más me gusta». Algo que la furgo ha cambiado en su forma de viajar es la planificación. En los últimos años sus planes se han convertido en una tarea más sencilla y menos estricta, sobre la marcha deciden dónde van y dónde paran cada día. Se deciden claramente por lugares de montaña. El último viaje que han hecho ha sido a Burgos y es un lugar que les sorprendió muy gratamente por los pueblos con encanto y los lugares poco conocidos que encontraron a su paso.

Síguelos en: www.campervanderuta.com