Ser nómada sin perder el equilibrio

ser nómada

Hace 50 días que dejé atrás mi hogar, Barcelona, para acometer un reto ‘loco’ y solidario. Hacer 5.000km en bici por España para recaudar 5.000kg de comida para los más necesitados. Desde aquel 16 de Julio ha llovido mucho… Bueno, miento: ha hecho calor, y del bueno.

En nuestro primer artículo os contamos las experiencias de nuestros primeros 850km y hablamos de la visión que nos movió a dejarlo todo para ayudar a los Bancos de Alimentos de España.

Hoy, ya con 2.900km hechos y con casi 3.500kg de comida recaudados, os queremos contar lo difícil que es llevar una vida nómada y muy planificada. Puede sonar contradictorio, porque la naturaleza del nómada es que no tiene un plan, ni una hoja de ruta a seguir. La improvisación se adueña de todo y convierte los imprevistos en regalos.

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Gracias a nuestros amigos de La Rústica Camper pudimos convertir un Opel Zafira en un hogar, y estamos recorriendo el país en bici y cargando kilos y kilos de alimentos allá por donde pasamos. Pero nuestra vida nómada es distinta a la de muchos otros: requiere de mucha organización, de cuidar el detalle y de maximizar beneficios a cada paso que damos. Nada de vacaciones.

Ser un nómada organizado

Como decimos mi padre y yo, somos nómadas ‘equilibrados’, ya que no nos podemos permitir muchas licencias ni libertades. Nuestro objetivo es uno, y está muy claro: conseguir los 5.000kg de comida que nos propusimos. Y en eso estamos.

Aun así, durante estos 50 días hemos visto las mejores puestas de Sol de nuestras vidas, y hemos dormido en los resorts más espectaculares del planeta: los de la naturaleza. La España rural es única. Diría que maravillosa. No sabemos el país que tenemos y, a veces, nos empeñamos en buscar el post fácil de Instagram en cualquier cascada de Asia o Latinoamérica.

«No sabemos el país que tenemos y, a veces, nos empeñamos en buscar el post fácil de Instagram en cualquier cascada de Asia o Latinoamérica»

Entre muchas otras cosas, esta aventura nos ha servido para valorar más ‘lo de casa’ y para ver que el fenómeno camper está a la orden del día. Nos hemos cruzado con más vans y autocaravanas que en toda nuestra vida anterior en nuestro paso por Aragón, La Rioja, Euskadi, Cantabria, Asturias, Galicia, Castilla y León, Madrid, Castilla la Mancha y Extremadura.

vida nomada planificada

Filosofías aparte, anécdotas hay a miles. Os contaré una para terminar. ¿Qué haríais si un destacamento de la Guardia Civil te pide la documentación porque te encuentra bañándote desnudo y lleno de jabón hasta arriba en un embalse? La respuesta os la dejo a vosotros. ¡Saludos y buena vida camper!