Ruta por l’Empordanet en furgo… o en bici

Ruta por l'Empordanet

La ruta por l’Empordanet y sus villas medievales es un viaje a través del tiempo; una aventura que nos trasladará al corazón de las leyendas de los grandes señores feudales.

Poder retroceder hasta la época medieval quizás sea un pensamiento herético, castigado con la pena de muerte por la Santa Inquisición pero, por suerte para nosotros, es lo único que no hallaremos en esta nueva andanza sobre nuestras cuatro ruedas.

Érase una vez una comarca plagada de historias

L’Empordanet es el sobrenombre con el que se conoce al Baix Empordà. Una comarca catalana, situada en la provincia de Girona, cuyos asentamientos griegos e íberos sirvieron de base a las fortificaciones medievales que se establecieron siglos más tarde.

Caminar por las calles empedradas de estos pueblos medievales es todo un privilegio para el viajero aunque corra el riesgo de quedar atrapado por la belleza de sus fortificaciones o de sus hiedras de colores cambiantes adheridas en sus muros o, incluso, en el trazado irregular de sus laberínticos callejones.

Adentrarte por alguna de las puertas, que aún se conservan entre sus murallas, representa traspasar un umbral hacia el pasado. ¿Estás preparado?

Las viejas historias y leyendas de las grandes hazañas cobran vida entre el silencio de sus fosos y plazas. Las paredes cuentan la vida de los caballeros que vivieron y lucharon defendendiendo aquellos emplazamientos y, si escuchas bien, oirás los sollozos de las doncellas al verlos partir desde la seguridad de los altos torreones. Pero no todo dentro de sus murallas era gloria y honor; también las desgracias y las plagas corrieron por las mismas calles empedradas por las que bajaban sus aguas fecales. Y las hermosas plazas, en las que buscarás la iluminación perfecta para esa fotografía que subirás con el hashtag #vanlife, sirvieron de escenario para las piras donde ardieron bandidos y más de un inocente, víctima de alguna injuria.

Calle medieval en la ruta por l'empordanet

Ruta medieval por l’Empordanet: 3 días y 2 noches con el encanto del low cost.

Lo primero que has de saber es si eres un viajero curioso o un trotamundos aventurero, dependiendo de tu elección esta ruta de 48 km por los Pueblos Medievales de l’Empordanet tiene dos propuestas: en furgoneta o en bicicleta.

Furgonetero, dícese del viajero curioso que…

¿Qué representan los kilómetros para un furgonetero?  En verdad, solo son un número en el GPS hasta el nuevo destino.

Con la vista puesta en los paneles informativos de la carretera nos dirigimos hacia La Bisbal d’Empordà, capital de la comarca del Baix Empordà. Los accesos por carretera son por la  N-II o por la autopista AP-7 (salidas 5, 6, 7, 8 y 9).

Pese a que a simple vista pueda parecer una ciudad más tiene su origen en la villa romana de Fontanetum. En la actualidad es un centro muy importante de cerámica, tanto de estudio como de fabricación, con un interesante museo ( Terracotta, museo de cerámica) con varios talleres y actividades todos relacionadas con la cerámica, perfectos para los más pequeños.

La Bisbal guarda en su interior joyas declaradas Bien de Interés Cultural como su castillo, que es uno de los máximos representantes de la arquitectura Civil de la Edad Media, o su judería articulada entorno a la Calle de Call.

Seguimos nuestra ruta dirección a Cruïlles y  Monells (Gi-664). Nuestra primera parada es la Torre del homenaje del antiguo Castillo de Cruïlles y la leyenda que la envuelve junto con su curiosa olivera. Otras estructuras arquitectónicas interesantes de la zona son la iglesia parroquial de Santa Eulália y la ermita de Mare de Déu de l’Esperança.

No os extrañéis si la plaza mayor porticada de Monells os resulta familiar ya que se utilizó como escenario en la película “Ocho apellidos Catalanes”. Esta plaza y la iglesia de San Ginés son unos de los mayores atractivos turísticos de este pequeño pueblo cuya vida parece haberse detenido en el tiempo.

Dejamos Monells con el recuerdo de Dani Rovira encaramado al balcón intentando recuperar el amor de su vida y nos dirigimos hacía Púbol, nuestro lugar de pernoctación y uno de los vértices del conocido como Triángulo Daliniano (los municipios de Púbol, Portlligat y Figueres). Pero antes pasaremos por Corça (GIV-6701), un pueblo medieval con influencias indianas, y Cassa de Pelràs (C-66). En estas pequeñas joyas medievales no solo se puede admirar su arquitectura también, disfrutar de su gastronomía y de su extraordinaria red de caminos de senderismo muy bien cuidados y señalizados, algunos de los cuales ya se utilizaban en el s. V.

Con nuestra furgoneta aparcada en el primer punto de pernoctación en esta ruta por l’Empordanet: el parking de la Plaça de la Constitució nº 3 de Púbol (GPS :N 42°0’53.9532” E 2°58’55.812” –  42.014987, 2.982170) con wc y mesas de pícnic, podremos recorrer con tranquilidad las calles que sirvieron de inspiración a Dalí y a su musa Gala.

La iglesia de Sant Pere de Púbol y el Castillo de Gala-Dalí son los dos focos turísticos más importantes, siendo el Castillo de Gala-Dalí una visita imprescindible para fans y curiosos del excéntrico artista.

Amanece y visitamos los jardines de la Casa-Museu del Castell Gala-Dalí, no podemos irnos sin fotografiarnos entre las estilizadas patas de esos elefantes dalinianos con la luz del día.

Peratallada en la ruta por l'Empordanet

Nuestro próximo punto de pernoctación en la ruta por l’Empordanet es Peratallada, pero hasta entonces deberemos dirigirnos hacia La Pera (GI-6425), Foixà (GI-6422), Rupià (GI-642), Parlavà, Sant Iscle d’Empordà, Serra Darò (GI-643) y Ullastret (GI-644).

En Ullastret llama la atención su núcleo amurallado, la iglesia de San Pedro y los restos arqueológicos de la ciudad ibérica. El Museo Arqueológico de Cataluña de Ullastret organiza visitas guiadas ya que esta ciudad prerromana es considerada uno de los asentamientos más grandes e importantes de la Península Ibérica.

Después de haber descansado en uno de los dos parkings de Peratallada (GPS: N 41°58’42.96” E 3°5’18.924” 41.978600,3.088590, C/ La Bisbal peralt nº3, 17113- Peratallada) gratuitos salvo del 24 de junio al 11 de septiembre y la primera semana de octubre por la celebración de la Feria Medieval de Peratallada, paseamos por sus calles acompañados por el eco de nuestros pasos.

Considerado uno de los pueblos medievales mejor cuidados de España, Peratallada es uno de esos rincones mágicos que te atrapan para siempre, puede que no te des cuenta al momento pero, sí cuando lo dejes atrás por el retrovisor.

Nuestro próximo destino es Canapost y su necrópolis medieval, para eso dejaremos la furgoneta estacionada en Peratallada y cogeremos el sendero marcado como GR-92.1 (19 min. de recorrido) dirección a la parroquia de Sant Esteve donde excavaciones arqueológicas descubrieron 85 tumbas antropomórficas.

Por mucho que nos fascine la historia y todo lo que envuelve a estos lugares nuestro camino continúa hacia Palau-Sator (GI-651). Fontclara, Sant Julià de Boada,Torrentí, Torrent (GI-652) y Pals.

La Torre de las Horas es una parada obligada, al igual que la iglesia Parroquial de Sant Pere de Palau-Sator, declarado Bien de Interés Cultural. En Sant Julià de Boada nos sorprenderá la iglesia mozárabe de San Julián pero, pese a todas las maravillas que hayamos podido ver en estos dos días, nada como los arrozales de Pals. Sus campos labrados e inundados de agua consiguen la fusión perfecta entre el cielo y la tierra, pues dependiendo la época del año en que los visites la gama de colores varía desde los ocres a al reflejo del cielo o desde el verde intenso de sus tallos en crecimiento hasta los tonos dorados y anaranjados de la etapa más madura del cereal.

Pals posee tanto itinerarios urbanos para conocer su núcleo histórico como rurales ya que pertenece al Parque Natural del Montgrí, Illes Medes y Baix Ter . Para aquellos de vosotros que os gusten los paseos tranquilos, los campos de arrozales son el escenario perfecto y, si os pica la curiosidad, en junio se celebra “la plantá” una demostración de cómo se plantaba el arroz de forma tradicional y en octubre, “la siega”. Pero si sois más de saborear los frutos de la tierra, en la primera quincena de mayo se puede disfrutar de la espectacularidad culinaria de todo tipo de platos elaborados con arroz en “Pals y la Cocina de Arroz”.

Pero Pals no solo es medieval, también hallaremos restos de nuestra historia moderna, en concreto Radio Liberty. Una emisora estadounidense que a finales de los años cincuenta emitía propaganda anticomunista y mensajes a sus espías durante la guerra fría.

Terminamos nuestra ruta por l’Empordanet en la playa de Pals, donde aún queda en pié el edificio principal de Radio Liberty, propiedad de la CIA hasta 1973.

Cicloturista, dícese del trotamundos aventurero que …

Monelles en la ruta por l'Empordanet

Esta ruta por l’Empordanet es para ti si eres de esos que llevas el portabicis anexionado a tu furgoneta como si fuera parte de su carrocería y no un extra.

Nunca una provincia ha estado tan adaptada a un deporte como lo está Girona al mundo de la ciclismo. Prueba de ello son los innumerables profesionales que se han mudado a esta provincia para entrenar y la Cicloturista Internacional Sea Otter Europe, festival y prueba ciclista que se realiza en mayo. Por ese motivo, si eres más de sentir el viento en la cara, de pedalear tanto por carretera como por montaña o simplemente te gusta admirar el paisaje a una velocidad inferior a 20 km/h debes saber que Girona es el paraíso para el ciclismo, los btteros y el cicloturismo; por eso, esta ruta puedes hacerla también en bicicleta.

Todo el camino está señalizado con los paneles informativos de color granate con el icono de una bicicleta y, salvo pequeñas modificaciones con respecto a la ruta en furgoneta, el itinerario es idéntico. Además en casi todos los pueblos medievales de la ruta hay un Bed & Breakfast, por si tienes la furgo en el mecánico 😉

Viajar es una de las mejores formas de aprender pasándolo bien, por eso esperamos que en esta escapada hayáis disfrutado tanto como nosotros y nuestro perros.

Artículo escrito por Raquel Guillén de Viajando con perros.

Viajando con perros por l'Empordanet