El ultimátum de ASEICAR a la FEEC

respuesta ASEICAR a la FEEC

Dos patronales y un destino. Así podría titularse también este artículo. Las dos patronales son ASEICAR (de la industria del Caravaning) y la FEEC (la de los empresarios del camping). ¿El destino? Idealmente, el entendimiento. Por ahora, sin embargo, ha sido el cortar relaciones.

¿Qué ha pasado? ¿Quién ha dejado a quién?

La respuesta fácil aquí sería decir que ASEICAR terminó con la FEEC. Pero, como en toda relación, la ruptura se ha basado en una serie de factores por los que hace tiempo acumulan descontento. Y la patronal del caravaning los ha expuesto en una carta abierta a la FEEC que rematan con el ultimátum:

“Mientras por parte de la dirección de la FEEC no haya un cambio de actitud claro respecto al sector de la  Autocaravana y continúen con este tipo de manifestaciones y actuaciones, carece de  sentido seguir manteniendo cauces de comunicación alguno con dicha Federación.”  

Un poco de contexto

Las manifestaciones y actuaciones a las que se refieren son los varios ataques hacia el sector y los usuarios de autocaravanas que la federación de campings se lleva permitido en los últimos años y, con especial virulencia, en los últimos meses.

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La gota que ha colmado el vaso ha sido la carta remitida por la FEEC al Gobierno de Aragón en respuesta a la consulta previa a la modificación de la normativa de alojamientos turísticos al aire libre que ha realizado dicho Gobierno. En esta carta, la FEEC pide al Gobierno de Aragón que la pernocta dentro un vehículo-vivienda sea considerada acampada ilegal y penada como tal.

Ante las intenciones de los empresarios del camping de restringir la pernocta a los campings o áreas debidamente legalizadas (tendrían que seguir criterios muy parecidos a los de los campings para ser aprobadas), a los de las caravanas les surgen varias preguntas:

¿Y si los campings de la zona están cerrados porque se encuentran en  temporada baja, y porque con abrir tan solo 6 meses al año les es suficiente? ¿Quién ofrece entonces el servicio al autocaravanista que pasa por su zona? ¿O, en ese caso, sí que pueden pernoctar donde les plazca porque no les toca el bolsillo?  

¿Y si tampoco hay una Área de Autocaravanas cercana?

¿Y si estamos en verano y las pocas parcelas que tiene libres el camping no permiten maniobrar con la autocaravana, o tienen ramas que impiden el paso, o  están cerca del guirigay de gente amontonada en las zonas comunes del camping, o del bar, con un ruido infernal? Seguramente a muchos autocaravanistas les resulte familiar alguna de estas situaciones.

Y sólo una respuesta:

“Señores/as, dejen de hacerse las víctimas de nada porque no lo son. Adáptense a los  nuevos tiempos (si quieren), y dejen en paz a este colectivo si no quieren perderlos del  todo. Estas actuaciones perjudican gravemente a su sector, y mejorar su imagen les puede costar mucho tiempo”.

“Los  hosteleros”, les recuerdan, “no tratan de impedir que se permita hacer picnic en el campo para que  todos pasemos por sus restaurantes. Imagínense la que se podría liar. En el fondo todos  somos sus potenciales clientes, pues todos nosotros hemos comido en el campo y en restaurantes alguna vez. En eso consiste la libertad de elección”. 

Esto queda reflejado en el estudio (al que ya nos referimos en esta noticia) que la Asociación de campings de Girona ha realizado en colaboración con la Universidad de Girona respecto al perfil del autocaravanista y su relación con los campings. En dicho estudio se concluye que “alrededor del 80% de las pernoctaciones que se realizan están hechas en campings, y sólo el 20% se realizan fuera de estos. Y no sólo eso, sino que nos encontramos con que son las mismas personas, que combinando el punto de alojamiento en función de sus necesidades y la oferta del destino”.

Este estudio rompe también con otros de los tópicos que los campings tratan de perpetuar sobre los turistas itinerantes. Se trata del segmento turístico y el poder adquisitivo de estos: “El segmento turístico (está) claramente dominado por el turismo familiar, donde el nivel de estudios es elevado, casi el 50% de casos tienen estudios universitarios. Los datos nos muestran que gozan de un poder adquisitivo que se sitúa en valores por encima del 30% de la media. No se elige esta modalidad turística por falta de capacidad adquisitiva, sino por unos valores asociados con la libertad, y motivados principalmente por la búsqueda de relax y bienestar, contacto con la naturaleza y las estancias en familia”.

Sin embargo, parece que Miguel Gotanegra, presidente de los campings de Girona y la Federación Catalana de Campings, no se haya leído las conclusiones del estudio que él mismo encargó. Si no, no hay manera de entender estas declaraciones, también condenadas por los empresarios de ASEICAR:

“Las autocaravanas son cabañas sobre ruedas que transportan familias enteras con una despensa que llenan en origen. Un turismo lícito, pero que genera escasa riqueza en el país y, en cambio, devora todo tipo de servicios”.

A ver… No voy ni a entrar ahí ahora. Pero le invito, señor Miguel, a un debate en vivo sobre el tema. Cuando quiera. En Instagram TV. ¿Me recoge el guante?

Volviendo a esta triste historia, es así que dos sectores que en el resto de Europa y en el mundo van de la mano por senderos paralelos, en España cortan relaciones por no ser posible el entendimiento.

¿Separación o Divorcio?

La pelota está ahora en el tejado de alguno de esos bungalows construidos por los campings donde podrían haber hecho parcelas divinas para furgos y autocaravanas, adaptándose a los tiempos en vez de enfadarse con el reloj porque avanza. La pregunta es: ¿qué van a hacer con ella?

Cuando nació empezó a tirar del hilo, no sabe a dónde lleva, pero es rojo y eso le gusta, así que sigue tirando y tirando, disfrutando del camino sin preocuparse del destino. No sabe a dónde va, pero por ahora no puede ser más feliz de por dónde la ha llevado. Barcelona es uno de los amores de su vida. Le deprime la rutina. Y a veces se cree un búho, pero es más una pingüina.