Consejos para organizar tu cocina camper y comer bien en tu furgoneta

Consejos para organizar tu cocina camper y comer bien en tu furgoneta

La fórmula de la felicidad es todavía un misterio, pero seguro que muchos coincidiréis con nosotros en dos aspectos que tienen su importancia en esta ecuación: la gestión del tiempo libre y la buena comida.

Viajar en camper nos garantiza lo primero: el contacto con la naturaleza, la improvisación de los tiempos, la calidez de ese pequeño espacio que nos hace sentirlo hogar… en fin, podríamos afirmar que los días que pasamos en la “furgo” son los días que somos más libres. Sin embargo, la vida camper dificulta lo segundo. Seguro que te apañas superbién en el camping gas portátil, o quizá eres de los afortunados que cuenta con una cocina empotrada en un mueble en tu caravana, pero seamos sinceros: objetivamente, el espacio es reducido. Tampoco podemos contar con algunos electrodomésticos como el horno o el microondas, por lo general, ni podemos llevar con nosotros todo lo que quisiéramos para cocinar.

Por eso, organizar la cocina de una caravana es un sudoku que se vuelve más difícil cuanto más reducida sea tu casa de 4 ruedas. Ni que decir tiene si camperizaste una furgoneta pequeña para escapar de la rutina. Los amantes de la van sabemos que no se deja ni un centímetro a la improvisación, ¿verdad?

A continuación, te ofrecemos algunos consejos para que comer de camper sea un placer desde el momento de enfrentarse a la cocina.

Los 3 “artilugios” básicos que organizarán tu cocina camper

Tanto si te planteas tus primeras escapadas camper como si llevas muchos años haciéndolo, te contamos las tres grandes ideas que te solucionan la vida en la cocina de una van:

  • Tuppers: nunca sobran tuppers. Quizá en casa tengas unos preciosos botes de cristal para las legumbres, la pasta o el arroz, o tal vez eres de los que guarda todo en el endeble envase en el que vienen con una pinza después de abrirlo. En cualquier caso, no es lo más recomendable para tu despensa camper. Si pasas los cereales, legumbres, etc. a tuppers que sean todos iguales, ahorrarás espacio, peso y sustos, (¡recuerda que en tu camper, la cocina se mueve!). Es importante que estos tuppers sean todos iguales para que encajen perfectamente, y también que lleves algunos vacíos, porque la comida que te sobre, ocupará menos y, cuando la guardes de nuevo en la nevera, estará cerrada de una forma mucho más hermética en estos recipientes que en la cazuela o en el bol en el que la serviste.
  • Redes: sí, sí, redes, ¡como lo lees!. Con una red podrás aprovechar espacios que no sabías que tenías en tu cocina camper, por ejemplo, en el techo. Puedes colgar una red sobre la encimera o sobre cualquier otro rincón de la camper que no invada el paso de las personas. Esta red actuará como hamaca para algunas de las cosas que más espacio ocupan, como la fruta fresca. Si es lo suficientemente elástica, podrás coger las naranjas abriendo un poco los hilos directamente desde abajo, y no tendrás ni que descolgarla para acceder a lo que necesites. Puedes colocarla en forma de hamaca (en horizontal, pegada al techo), o de saco, de forma que se convierta en una estantería o cajón más de tu cocina, que además puede resultar decorativo.
  • Imanes: al igual que las redes pueden optimizar nuestra vivienda sobre ruedas contando con el espacio que está sobre nuestras cabezas, también los imanes pueden ser útiles para optimizar el espacio vertical, por ejemplo, el de la puerta de la nevera. Imagina pequeños botes para especias cuya tapa sea un imán… pues ya tenemos solucionado el hecho de llevar con nosotros todos los condimentos que queramos, liberando una balda o armario por completo. De igual modo, un imán en la pared que tenemos frente a los fuegos o detrás del grifo del fregadero, puede servirnos para pegar en ella grandes cubiertos, sartenes pequeñas y todo tipo de utensilios.

Ya lo tenemos todo mucho más organizado, pero… ¿qué pasa con la comida? Tranquilo, comer de camper no es tan difícil, ¡y no tiene por qué ser insano!

3 productos que no pueden faltar en tu cocina camper

Si eres de los que adoran perderse en parajes hinóspitos tendrás que planificar muy bien lo que vas a comer cada día. Si, por el contrario, prefieres la seguridad de un camping o de un entorno con tiendas cercanas… ¡también!

Aunque planees llevar lo menos posible en la furgo, conviene proveer tu despensa para no tener la obligación de ir a comprar a diario. Además, el hecho de llevar comida de sobra te permite moverte con más libertad y te protege de imprevistos en tu viaje.

Lo mejor para la cocina camper se resume en tres conceptos:

    1. Conservas: las conservas te permitirán comer pescado, verduras y hortalizas de forma rápida, saludable y ocupando mucho menos espacio que en su versión fresca. Vienen limpias y no te exigen pelar, cortar, manchar la encimera y generar basura. Además, su fecha de caducidad es amplísima, por lo que puedes dejarlas en los armarios de tu cocina camper de una escapada para otra. La única desventaja que tienen, en el caso de los botes, es que suelen ser de cristal, y eso puede traerte alguna complicación en el caso de que se rompan con el movimiento.

       Para elegir una buena conserva sólo tienes que atender a:
      La cantidad de sal: se considera alto contenido en sal si supera 1,25g por cada 100g.

      La cantidad de azúcar: se considera un contenido en azúcares demasiado alto si tiene más de 10g por cada 100g.

      Nombres extraños: las buenas conservas tienen el ingrediente en cuestión, agua, azúcar o sal. También puedes encontrar aceite, vinagre o ácido cítrico, que actúan como conservante y no tienen nada de malo, pero evita otros nombres que no reconozcas entre sus ingredientes.

  1. Congelados: al igual que las conservas, te permiten una comida rápida y, por lo general, saludable. Los congelados no tienen problema alguno con el movimiento de la carretera y se hacen bastante rápido, aunque la desventaja aquí es obvia, y es la necesidad de contar con un congelador, con el espacio y la energía que esto suele suponer. Además, pesarán y ocuparán lo mismo (o más, debido al agua y al recipiente) que el alimento fresco, y si el modo de empleo implica freír, cuenta con ser escrupuloso en el momento del cocinado o lo pondrás todo perdido.
    Si puedes, elige congelados sin aderezar, es decir, la mezcla de verdura, el pescado o la carne sin salsas y sin preparar.
  2. Deshidratados: los productos deshidratados pueden ser tu mejor aliado en la cocina camper. Cuentan con todas las ventajas de las conservas y los congelados (rápidos y cómodos de hacer, larga caducidad…), pero cunden más, pesan menos y no necesitan frío. Cuando escogemos alimentos deshidratados tenemos que atender a su etiqueta nutricional, porque habitualmente las pastas y preparados deshidratados de comida rápida están repletos de sal y de salsas artificiales, con un montón de aditivos y potenciadores de sabor. Sin embargo, también existen deshidratados 100% naturales que incluyen la verdura deshidratada junto con cereales, legumbres, especias y nada más. Es el caso de las recetas de Trevijano, más de 20 recetas entre pastas, cous cous, sopas y risottos que nos ofrecen una solución práctica, saludable y deliciosa para comer en nuestras escapadas.Otra ventaja de estos productos es que ocupan muy poco espacio (en una bandejita de cous cous marroquí te llevas 4 raciones y en una de Sopa Juliana, ¡8!) y pueden mantenerse en el armario una vez abiertos porque al no tener humedad no se estropean.Para cocinar estos productos sólo necesitamos agua, aceite y sal, aunque en sus sugerencias nos invitan a “tunearlos” como queramos.

Consejos para organizar tu cocina camper y comer bien en tu furgoneta

La principal ventaja de las recetas deshidratadas es que no pesan ni ocupan espacio, no necesitan frío y tienen una amplísima caducidad, incluso una vez abierto el envase.

 

Consejos para organizar tu cocina camper y comer bien en tu furgoneta

Ahora que hemos repasado lo que, a nuestro juicio, es imprescindible en la organización de una cocina sobre ruedas, te invitamos a contarnos cuál fue el descubrimiento que hiciste tú sin el que no puedes vivir en la cocina de tu van.