Las Merindades en furgo: cuatro etapas por el Norte de Burgos

Las Merindades en furgo

Monumentos naturales, construcciones defensivas y religiosas, pueblos medievales, más de 100 km de galerías subterráneas, saltos de agua, contacto con la naturaleza y tranquilidad son tan solo una muestra de lo que vamos a encontrar en el road trip por las Merindades en furgo del que os hablamos hoy.

Esta zona, situada al norte de la provincia de Burgos, fue el origen de Castilla y vivió su máximo esplendor en la Edad Media.

Hoy en día, nos ofrece los vestigios de lo que fue su época dorada, salpicados en un paisaje muy diverso, bajo el que encontramos restos prehistóricos que tienen mucho que contar.

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Hacer un road trip por la comarca entera nos llevaría varias semanas, por eso os proponemos una ruta que engloba un poco de todo, perfecta para conocer las Merindades en furgo en cuatro etapas.

Las Merindades en furgo

Etapa 1: los Orígenes de Castilla

En la primera etapa, vamos a recorrer los tres pueblos que forman la Mancomunidad Orígenes de Castilla: Poza de la Sal, Oña y Frías.

Empezamos desde el sur visitando la localidad de Poza de la Sal, lugar en el que nació el célebre Félix Rodríguez de la Fuente.

Aún no nos hemos adentrado en las Merindades, porque Poza de la Sal pertenece a la comarca de Bureba, pero nos parece una puerta de entrada ideal para ir abriendo boca. 

En Poza de la Sal subimos a su castillo, que nos sirve de mirador sobre el pueblo y sobre las carreteras y el paisaje que serán nuestro escenario durante los próximos días.

Nos llama la atención la forma de cráter que tiene la montaña en la que están ubicadas las salinas de Poza de la Sal, nuestra siguiente visita en el pueblo.

poza de la sal

Después de conocer la historia salinera de la localidad, damos un paseo por el casco histórico medieval y proseguimos la ruta hasta la siguiente parada: Oña.

Tan solo con pasear por la Villa Condal de Oña y fijarnos en los escudos de las fachadas podemos comprobar la importancia de la localidad en la época medieval.

En Oña podemos hacer la visita guiada al Monasterio de San Salvador, que llama la atención por su buen estado de conservación y la gran cantidad de estilos artísticos que combina en su interior.

Tras perdernos por las calles de Oña y conocer mejor la historia de la zona, seguimos hacia Frías, uno de los pueblos que hemos incluido en la lista de pueblos más bonitos de España para visitar en tus road trips y en el que pasaremos la noche.

Poco antes de llegar a Frías por la carretera BU-504, hacemos una parada obligatoria para visitar la Ermita de Santa María de la Hoz y dar un paseo a la Cascada de Tobera.

La ubicación de esta ermita románica la convierte en una de las imágenes más reconocibles de la provincia de Burgos y la ruta por el borde del río hasta llegar al pie de la cascada es sencilla y merece mucho la pena.

ermita

Ahora ya sí, llega el momento de terminar la etapa y descansar. Como llegamos tarde, preferimos dejar la visita a Frías para el día siguiente.

Lugar de pernocta recomendado: en Frías hay un área de autocaravanas municipal en la que se puede pasar la noche y dejar el vehículo aparcado mientras visitamos el pueblo. Tiene un precio de 6 € y cuenta con servicio de vaciado y llenado de aguas. La ubicación es buena y está bien señalizada, por lo que no tiene pérdida.

Etapa 2: monasterios abandonados y pueblos imposibles

Nos levantamos temprano para aprovechar el día y empezamos la segunda etapa visitando Frías y su castillo, construido a principios del siglo X.

frias en Furgo

Os recomendamos pasear por Frías, subir a lo más alto y callejear, es la mejor forma de disfrutar del encanto de esta población que, como Cuenca, tiene unas casas colgadas que os sorprenderán.

El puente medieval de Frías nos despide y continuamos el road trip por las Merindades en furgo hasta llegar al monasterio abandonado de Santa María de Rioseco

En verano es posible encontrar algún voluntario para hacer una visita guiada por las ruinas del monasterio. Pero si vais en otra época del año, no os preocupéis, porque las puertas están abiertas y está permitida la visita por libre (siempre respetando el lugar).

Para más información sobre las visitas guiadas al monasterio de Santa María de Rioseco, se puede escribir un correo electrónico a visitas@monasterioderioseco.com.

monasterio de Santa María de Rioseco

Tras pasear entre las ruinas de este monasterio abandonado seguimos hacia otro de los pueblos más pintorescos de las Merindades, Puentedey, conocido por ser el pueblo que se construyó sobre el puente natural de un río.

Sin duda, Puentedey es uno de los lugares que ver en Burgos que os recomendamos que no os perdáis durante este road trip por las Merindades.

Muy cerca del Puentedey está la Cascada de la Mea, uno de los saltos de agua más increíbles de la comarca.

Podéis dejar la furgo aparcada en el parking donde empieza la ruta y caminar durante unos 20 minutos para llegar al salto.

Si hacéis este road trip en época seca (finales de verano), es muy probable que os encontréis con que no cae agua, como nos pasó a nosotros. De todos modos, si vais con tiempo, podéis hacer la ruta y seguir más allá de la cascada, que se llega hasta un mirador impresionante.

Tras la cascada de la Mea, continuamos la ruta por las Merindades en furgo pasando por el mirador del Alto de Retuerta, donde hacemos una parada para disfrutar de las vistas del paisaje que nos atrapará durante los próximos dos días.

Llegamos a la caída de la tarde al lugar donde pasaremos la noche, junto al Centro de Interpretación de Ojo Guareña.

Lugar recomendado para pernoctar: parking del Centro de Interpretación la Casa del Parque de Ojo Guareña. No tiene servicios, es gratuito y un lugar muy tranquilo para pasar la noche. Junto al parking hay una zona arbolada con mesas de picnic.

Puentedey

Etapa 3: monumento natural de Ojo Guareña

Por la mañana aprovechamos que el Centro de Interpretación de Ojo Guareña está abierto para conocer más acerca esta parte de la comarca, donde se encuentra una de las redes de galerías subterráneas más importantes de Europa, y ponemos rumbo a una de las visitas más esperadas de la ruta por las Merindades.

Esta no es otra que la cueva-ermita de San Bernabé, una ermita construida aprovechando las galerías de una de las cuevas de la zona.

Es una visita muy recomendable, ya que te explican muchas curiosidades de la cueva, cómo ha servido durante años de cobijo a la gente del lugar y cómo se llegó a convertir en una ermita.

Las visitas a la cueva-ermita de San Bernabé se hacen cada media hora y es recomendable reservar la entrada con anticipación porque suele tener mucha afluencia de visitantes. Se puede comprar por adelantado en la web oficial en este enlace.

ermita de San Bernabé

Tras la visita a la ermita de San Bernabé, aprovechamos para conocer el nacimiento del río Guareña, conocido como el Ojo del Guareña, que da nombre a toda la zona.

Está muy cerca de la ermita de San Bernabé y, justo al lado, hay unas mesas de picnic a la sombra perfectas para comer y descansar un rato.

Por la tarde decidimos hacer una de las rutas que nos han comentado en el centro de visitantes y que llega hasta una roca en forma de arco, conocida como «el Ventanón».

Es una ruta sencilla que se puede hacer circular o, como la hicimos nosotros, de ida y vuelta por el mismo sitio empezando y terminando en el pueblo de Villamartín de Sotoscueva.

Tras la ruta de senderismo, damos por finalizada la etapa y decidimos pasar la noche cerca de donde empezaría al día siguiente nuestra visita, para no tener que desplazarnos mucho.

Lugar recomendado para pernoctar: parking del Monumento Natural de Ojo Guareña. Es gratuito. Tiene un baño abierto durante el horario de visita a la cueva, el resto del tiempo sin servicios. Un poco ruidoso al estar junto a la carretera, pero ideal para estar allí a primera hora.

Etapa 4: espeleovisita a la Cueva Palomera

No podríamos haber escogido un mejor broche final para este road trip por las Merindades en furgo que la espeleovisita a la Cueva Palomera.

Esta visita comienza con unas indicaciones básicas de seguridad que debemos mantener durante el recorrido, justo en el parking del Monumento Natural de Ojo Guareña, donde hemos pasado la noche.

Hay dos opciones para hacer la visita, una de 2,5 horas de duración y, otra, de 4 horas. Nosotros hacemos la completa, la de 4 horas, y es la que os aconsejamos porque el guía nos enseñó hasta dónde llegaba la visita corta y, realmente, lo que vimos a partir de ahí merece muchísimo la pena.

La Cueva Palomera, una de las más grandes de Europa, tiene la peculiaridad de que no está acondicionada para visitas turísticas, por lo que viviremos una experiencia de espeleología, sencilla pero muy recomendable.

Las galerías y las salas de la cueva son impresionantes, así como las formaciones que vamos encontrando en el interior, originadas por el efecto del agua, los minerales y el paso de miles de años.

cueva palomera

Las visitas a la Cueva Palomera se hacen en grupos reducidos, para proteger el ecosistema y el entorno, y no se hacen todos los días, por lo que hay que planificar bien el calendario y reservar con antelación. Para hacer la reserva, visitar su página oficial en este enlace.

Tras los 2,5 km de visita subterránea, volvemos al parking y nos despedimos de las Merindades de Burgos. Nuestra ruta sigue para el norte, hacia Cantabria, a la que cruzaremos por el emblemático Puerto de la Lunada.

Hasta aquí el road trip por las Merindades en furgo, una zona a la que íbamos de paso, y que nos atrapó durante cuatro días fantásticos, en los que pudimos disfrutar de sus rincones, de su gente y de su historia y a la que, sin duda, volveremos.